La artrosis de muñeca es un proceso degenerativo del cartílago articular que provoca dolor, rigidez y pérdida de movilidad en la articulación. Es menos frecuente que la artrosis de rodilla o cadera, pero puede ser muy limitante, especialmente en personas que usan mucho las manos (trabajo manual, deporte, instrumentos musicales).
Causas de la artrosis de muñeca
La artrosis de muñeca puede aparecer por diferentes motivos:
Envejecimiento: Desgaste progresivo del cartílago con la edad.
Secuelas de fracturas: Especialmente tras fractura del radio distal o del escafoides mal consolidada.
Lesiones ligamentarias previas: Como la inestabilidad escafolunar no tratada.
Sobrecarga repetitiva: Movimientos repetidos en trabajos manuales o deportes.
Enfermedades inflamatorias: Como la Artritis reumatoide, que puede evolucionar hacia daño articular crónico.
Síntomas más Frecuentes
Los síntomas más frecuentes de la artrosis de muñeca incluyen dolor que suele aumentar con el movimiento o al cargar peso, rigidez matutina y una sensación de inflamación leve o hinchazón. Con el tiempo puede aparecer una pérdida progresiva de fuerza, lo que dificulta tareas cotidianas como abrir frascos o sujetar objetos, y también es común notar crepitación, es decir, una sensación o sonido de roce en la articulación. Además, puede haber limitación de la movilidad y, en fases avanzadas, una deformidad visible.
Tratamientos de Fisioterapia para la Artrosis de Muñeca
Educación y control de carga
- Modificación de actividades.
- Uso de férulas en fases dolorosas.
- Ergonomía en trabajo y vida diaria.
Terapia manual
- Movilizaciones articulares suaves.
- Técnicas de deslizamiento carpiano.
- Liberación de tejidos blandos.
Ejercicio terapéutico (fundamental)
Movilidad:
- Flexión y extensión controlada.
- Movimientos de desviación radial y cubital.
- Movilización activa asistida.
Fortalecimiento progresivo:
- Ejercicios isométricos.
- Trabajo con pelota blanda.
- Uso progresivo de bandas elásticas.
Propiocepción:
- Ejercicios de estabilidad con apoyo suave.
- Control motor fino.
Agentes físicos (según caso)
- Calor terapéutico.
- Electroterapia analgésica.
- Cremas analgésicas.
¿Cuándo considerar otras opciones?
Cuando el tratamiento conservador no logra mejorar los síntomas o el dolor y la limitación funcional persisten, puede ser necesario valorar alternativas complementarias. En estos casos, el profesional sanitario puede plantear opciones como infiltraciones o tratamiento farmacológico para controlar el dolor y la inflamación, además de una valoración por traumatología para estudiar el estado articular y decidir el abordaje más adecuado. En fases avanzadas, y siempre en casos seleccionados, la cirugía puede considerarse como última opción.
El objetivo del tratamiento en la artrosis de muñeca es disminuir el dolor, mantener la movilidad articular, mejorar la fuerza y preservar la función manual para que la persona pueda realizar sus actividades diarias con la mayor autonomía posible.
Programa de ejercicios en casa para la artrosis de muñeca
Como fisioterapeutas en Málaga, te recomendamos una serie de ejercicios para realizar en casa y mejorar las molestias de la artrosis de muñeca. En primer lugar, es importante tener en cuenta que el dolor durante el ejercicio debe ser leve y tolerable, si el dolor aumenta en 24 horas, es crucial reducir la intensidad o las repeticiones.
Fase 1: Movilidad (5-7 minutos)
- Flexión y extensión suave: apoya el antebrazo en una mesa y deja la mano fuera del borde. Desde ahí, sube y baja lentamente la mano con un movimiento controlado. Realiza 3 series de 10 repeticiones.
- Desviación radial y cubital: con el antebrazo apoyado, mueve la mano hacia el pulgar y después hacia el meñique, manteniendo un recorrido corto y controlado. Completa 3 series de 10 repeticiones.
- Movilidad con ayuda (autoasistida): utiliza la otra mano para ayudar suavemente a flexionar y extender la muñeca, manteniendo la posición 5 segundos sin dolor. Haz 5 repeticiones por cada dirección.
Fase 2: Fortalecimiento (8-10 minutos)
- Isométricos (clave en fases dolorosas): Empuja contra tu otra mano sin mover la muñeca, manteniendo 5 segundos, haciendo 5 repeticiones por dirección:
- Flexión
- Extensión
- Desviaciones
- Pelota de goma espuma y mantén la presión durante 5 segundos. Completa 3 series de 10 repeticiones.
- Banda elástica (cuando haya menos dolor): pisa la banda, sujétala con la mano y realiza flexión y extensión de muñeca contra resistencia. Haz 3 series de 8–10 repeticiones.
- Desviación radial y cubital: con el antebrazo apoyado, mueve la mano hacia el pulgar y luego hacia el meñique, con un recorrido corto y controlado. Realiza 3 series de 10 repeticiones.
- Movilidad con ayuda (autoasistida): utiliza la otra mano para ayudar suavemente a flexionar y extender la muñeca, manteniendo 5 segundos en cada dirección sin dolor. Haz 5 repeticiones por dirección.
Fase 3: Estabilidad y propiocepción (3-5 minutos)
Apoyo en la mesa: Apoya la manos en una mesa, realizando pequeños desplazamientos del peso durante 1-2 minutos suaves.
Conclusión
En conclusión, la artrosis de muñeca puede generar dolor, rigidez y pérdida de fuerza que afectan de forma importante a las actividades diarias, pero un abordaje adecuado suele marcar la diferencia. El tratamiento de fisioterapia para la artrosis de muñeca se basa en controlar la carga, mejorar la movilidad, fortalecer de forma progresiva y trabajar la estabilidad para mantener la función manual y retrasar la progresión del desgaste. La constancia con el programa domiciliario y la adaptación de hábitos (ergonomía, pausas y uso puntual de férula) son claves para reducir síntomas y prevenir empeoramientos. Si el dolor persiste, es recomendable una valoración profesional para ajustar el plan y, si procede, considerar opciones médicas complementarias.

