bursitis de hombro

Síntomas de la bursitis de hombro y cómo se trata con fisioterapia

La bursitis de hombro es una inflamación de la bursa, una pequeña bolsa llena de líquido que reduce la fricción entre los tejidos (tendones, músculos y huesos) del hombro. Es una causa común de dolor en el hombro, especialmente en personas que realizan movimientos repetitivos con el brazo. Como profesionales y fisios en Málaga, os contamos los síntomas de esta lesión y cómo se debe tratar.

Síntomas de la bursitis de hombro

Los síntomas pueden variar en intensidad, pero los más comunes incluyen:

  1. Dolor en el hombro, especialmente al mover el brazo por encima de la cabeza o hacia atrás.
  2. Dolor nocturno, que puede dificultar el sueño del lado afectado.
  3. Sensibilidad al presionar la parte externa o frontal del hombro.
  4. Limitación del movimiento, especialmente en movimientos como levantar el brazo.
  5. Hinchazón o calor en casos más severos.
  6. Debilidad muscular, por evitar usar el brazo debido al dolor.

 

Tratamiento con fisioterapia

El objetivo de la fisioterapia es reducir la inflamación, aliviar el dolor, restaurar el movimiento y fortalecer los músculos del hombro para prevenir recaídas. Este tratamiento puede ser tedioso por lo que como especialistas en fisioterapia a domicilio en Málaga, podemos acudir a tu domicilio para tratar la lesión. El tratamiento puede incluir:

  1. Fase aguda (primeros días/semanas)

  • Reposo relativo: evitar movimientos dolorosos, pero sin inmovilizar totalmente.
  • Crioterapia (hielo): aplicar 15-20 minutos varias veces al día para reducir inflamación.
  • Electroterapia: TENS o ultrasonido para aliviar el dolor y la inflamación.
  • Movilizaciones pasivas suaves: guiadas por el fisioterapeuta para mantener el rango de movimiento.

 

  1. Fase subaguda (cuando baja el dolor inicial)

  • Ejercicios de movilidad progresiva:
    • Pendulares (ejercicios de Codman)
    • Estiramientos suaves del deltoides y manguito rotador.
  • Fortalecimiento muscular isométrico: del manguito rotador y escapulares sin dolor.
  • Corrección postural: ejercicios para mejorar la postura de hombros y cuello.

 

  1. Fase de fortalecimiento y prevención

  • Ejercicios activos de fortalecimiento:
    • Bandas elásticas (Theraband)
    • Elevaciones laterales/frontales con poco peso
  • Estiramientos regulares
  • Educación postural: para evitar recaídas (por ejemplo, evitar malas posturas prolongadas en escritorio).

 

Recomendaciones adicionales

  • Evitar movimientos repetitivos o por encima de la cabeza durante la recuperación.
  • Dormir del lado no afectado o con una almohada que apoye el brazo afectado.
  • En algunos casos, el médico puede recetar antiinflamatorios.

POR EJEMPLO:

Si estás en la fase subaguda de una bursitis de hombro, significa que el dolor agudo ha disminuido, pero aún no estás completamente recuperado. En esta fase, el objetivo principal es recuperar movilidad sin dolor, mejorar la función del hombro y empezar a activar suavemente la musculatura.

Aquí tienes una rutina de fisioterapia segura y efectiva para esta etapa:

 

🔹 Frecuencia:

  • 1–2 veces al día
  • Realiza cada ejercicio de 8 a 12 repeticiones, por 2 a 3 series
  • No debe haber dolor agudo; si duele, reduce el rango o detén el ejercicio

 

  1. Ejercicio pendular (Codman)

Objetivo: movilidad suave sin esfuerzo del hombro

  • Apoya el brazo sano sobre una mesa o silla
  • Deja colgar el brazo afectado y haz movimientos:
    • Circulares pequeños (en ambos sentidos)
    • Adelante y atrás
    • De lado a lado
  • Tiempo: 1-2 minutos

 

  1. Deslizamientos con toalla sobre la mesa

Objetivo: mejorar movilidad sin resistencia

  • Sentado frente a una mesa
  • Coloca una toalla debajo de la mano del brazo afectado
  • Desliza suavemente el brazo hacia adelante (como si limpiaras la mesa), inclinando un poco el cuerpo
  • Vuelve lentamente a la posición inicial
  1. Elevaciones asistidas con bastón o palo

Objetivo: recuperar movimiento con ayuda

  • Acuéstate boca arriba
  • Sujeta un bastón con ambas manos
  • Usa el brazo sano para empujar el afectado hacia arriba (como si lo llevaras a tocar el techo)
  • Mantén el movimiento suave y controlado
  1. Rotación externa con banda elástica (ligera)

Objetivo: activar el manguito rotador sin sobrecargar

  • Sujeta una banda elástica ligera a una puerta o punto fijo
  • Con el codo pegado al cuerpo (en 90°), gira el antebrazo hacia afuera
  • Mantén el codo pegado al torso (puedes usar una toalla pequeña bajo el brazo)
  • Hazlo despacio, sin forzar

bursitis de hombro

 

  1. Estiramiento del pectoral en la pared o esquina

Objetivo: liberar tensión en el pecho que tira del hombro

  • Colócate en una esquina o marco de puerta
  • Apoya el antebrazo y codo en la pared, con el codo a 90°
  • Da un paso adelante suavemente hasta sentir un estiramiento en el pecho
  • Mantén por 20–30 segundos, repite 2–3 veces

6.Ejercicio de retracción escapular

Objetivo: mejorar la postura y estabilidad del hombro

  • Sentado o de pie, con los hombros relajados
  • Junta suavemente los omóplatos hacia atrás y abajo (como si quisieras meterlos en los bolsillos traseros)
  • Mantén por 5 segundos, relaja
  • Evita subir los hombros

¡!!Evita durante esta fase!!!:

  • Levantar el brazo por encima del hombro con peso
  • Dormir del lado afectado
  • Movimientos rápidos o forzados del hombro

¿Cuándo avanzar a ejercicios de fortalecimiento?

Cuando:

  • El dolor esté casi ausente
  • Tengas mayor rango de movimiento sin molestia
  • Puedas hacer esta rutina sin dolor durante varios días

 

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Sobre Gonzalo Igueño Cortés, Fisioterapeuta

Gonzalo Igueño Cortés
Fisioterapeuta especializado en neurología infantil y adultos.

Gonzalo Igueño Cortés, con Nº de Colegiado 6615, es un destacada Fisioterapeuta en Málaga con más de 10 años de experiencia. Además, su formación constante le hace experto en diversas áreas de su especialidad.

Graduado en Fisioterapia y en Educación Física por la Universidad de Málaga, tiene una amplia experiencia en fisioterapia muscoesquelética, post cirugías y neuropatías para niños y adultos. Su inclinación por asistir a personas mayores y pacientes con patologías de difícil tratamiento lo llevó a desempeñarse como fisioterapeuta domiciliario desde 2015.

Además, paralelamente a su práctica fisioterapéutica, sigue formándose complementariamente en áreas como: dolor crónico, pacientes oncológicos, evaluación geriátrica o pediatría.
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